El babaco puede crecer a alturas sobre los 2.000 msnm, y es una de las especies de Carica más tolerantes al frío.
Es un arbusto que no se ramifica y puede alcanzar 5 a 8 m de altura. Su fruto se distingue de la papaya por ser más angosto, típicamente menos de 10 cm de diámetro.
Como la papaya, el babaco se cultiva por su fruto comestible y por el jugo de su fruta. Los cultivos fuera de su distribución geográfica nativa, han sido exitosos tan al sur como en Nueva Zelanda y tan al norte como Guernsey, en el Reino Unido.
Esta fruta, pariente de la papaya, tiene vitaminas y minerales claves para el cuerpo humano.
Un vaso de jugo de babaco o un pedazo de esta fruta, además de nutrirte, puede ayudarte con la digestión, a impedir que subas de peso e incluso a mantenerte joven.
El babaco es considerado una fruta antioxidante, pues contiene vitaminas A, C y E, las cuales contribuyen a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y degenerativas, y, además, desintoxican el organismo, señala la nutricionista Ana Chávez.
Estas mismas vitaminas también son consideradas de 'antienvejecimiento', ya que favorecen la formación y mantenimiento del colágeno que posee la piel, lo cual retarda el aparecimiento de las arrugas.
El babaco es pariente de la papaya, y contiene un alto porcentaje de papaína, que al ser ingerida favorece la digestión, especialmente de las proteínas.
Un consejo de la experta es servirse un pedazo de esta fruta tras una parrillada o una comida con alto contenido de grasas.
Un mineral que se destaca en el babaco es el calcio, que interviene en la formación y fortalecimiento del sistema óseo. Por eso es importante que esta fruta sea consumida por niños y adolescentes en etapa de crecimiento.